Ramón
Ropero Mancera, Alcalde
de Villafranca de los Barros:
"Quiero
que el futuro nos coja mejor preparados"
NOEMÍ
GARCÍA CABEZAS / El Eco de los Barros, diciembre de 2005
Pregunta.
¿De
qué clase social proviene Ramón Ropero?
Respuesta.
De la clase
trabajadora. Mi padre era un obrero del campo y ejerció de ello hasta su
jubilación; por tanto procedo de una clase social humilde y además con
conciencia de clase. Mi familia ha sido toda la vida de izquierdas, y de
alguna manera esto significó mucho para mi futuro.
P.
¿Qué
vivencias de su juventud o su infancia recuerda con más cariño, o al
contrario?
R.
Todas las
recuerdo con mucho cariño, sobre todo a “La Sagrada Familia” donde
nací y hasta los catorce o quince años estuve viviendo. Mis amigos de
toda la vida siguen viviendo, desde Pepe Cestero hasta Joselito, Eduardo
Morales o Pepe “el del Quinto Infierno”. Son personas entrañables con
las que conservo la amistad, esa amistad que independientemente de los
avatares que te da la vida o la política, sigues manteniéndola.
P.
Supongo
que para llegar a donde está realizó una serie de estudios. ¿Cuál es
su formación académica?
R.
Realicé el
certificado de estudios primarios y después un módulo de FP.
Posteriormente aprobé el acceso a la Universidad para empezar Derecho,
pero lo dejé porque me contrataron en el PSOE para llevar el
asesoramiento municipal. Y desde 1973 soy funcionario de la
Administración Local.
P.
¿Y
cuáles son las aficiones del alcalde de Villafranca?
R.
Me encanta la
bicicleta, leer, escuchar música,... pero mi mujer dice que lo peor que
tengo es que me encantan las películas. Aunque sean malas me engancho
rápidamente a ellas.
P.
Viendo
ahora la trayectoria de su carrera profesional y su vida personal, supongo
que sus inquietudes habrán cambiado a lo largo de este tiempo.
R.
Mi mayor
inquietud cuando era joven fue intentar contribuir para crear una sociedad
más justa. Lo más bonito que le puede pasar a una persona es poder echar
una mano a sus conciudadanos. Agradezco a los ciudadanos de Villafranca
por cuanto han consentido que sea su alcalde, y desde esa alcaldía
poderlos ayudar en sus necesidades y problemas, que para ellos puede ser
prácticamente imposible solventar, pero que tú con una sola llamada
puedes resolver.
P.
¿Cuándo
y por qué decide entrar en política?
R.
El
convencimiento personal de lo que había ocurrido en mi casa fue una de
las razones más importantes que me llevaron a la política. Las
expectativas que se abrían con la democracia eran enormes y en
Villafranca siempre había existido mayoritariamente el PSOE y las
Juventudes Socialistas. A partir de 1976 se estableció una agrupación
local en Villafranca muy importante, muy potente y con gente que había
sufrido muchas vicisitudes, como el Maestro Cecilio o Fidel... Gente
entrañable para nosotros y que habían dado una parte importante de su
vida por la defensa de las libertades.
P.
Esa
ilusión primeriza en el Socialismo imagino que habrá variado a lo largo
de toda esta época. ¿Cuál es la situación actual del PSOE en
Villafranca?
R.
Ahora mismo
creo que el PSOE de Villafranca está muy bien. Lo que ha ocurrido en los
últimos meses [refiriéndose al
tema de la refinería] ha hecho posible más unidad dentro del
PSOE, lo cual constituye un aliciente para todos los compañeros y
compañeras. Todos a una estamos apoyando un proyecto que creemos que
significa el futuro y el progreso para Villafranca, su entorno y para
Extremadura.
P.
Usted
participa igualmente tanto en política municipal como autonómica.
¿Dónde se siente más cómodo y dónde más satisfecho?
R.
Uno se siente
cómodo cuando hace lo que le gusta. Debido a que a mí me gusta hacer
política e intentar trabajar por los más débiles, tanto en un campo
como en otro me siento bien, me siento a gusto. Sin embargo siempre he
dicho que lo más bonito que le puede pasar a alguien que trabaja en
política es ser alcalde de su pueblo, de su ciudad, porque ello te
permite ver sus problemas diarios, compartirlos con la gente y disfrutar
cuando consigues arreglarlos. Por eso, la inmediatez que tiene la vida
pública municipal no tiene nada que ver con cualquier otra.
P.
Esto
es quizás lo que le llevó después de unos años a volver a afrontar el
cargo de Primer Teniente de Alcalde y posteriormente la Alcaldía...
R.
Sin duda. Al
tener el problema físico Pepe Espinosa, pensamos desde la dirección
regional del Partido que después de haber ostentado el cargo de Teniente
de Alcalde durante cuatro años, era razonable que me presentara yo a las
próximas elecciones. Y lo hice encantado, sobre todo porque contaba con
el cariño y el apoyo de los compañeros y compañeras.
P.
En la
primera legislatura, como alcalde tuvo que hacer frente a la crisis de Forjas
y Aceros del Guadiana, único referente macro-industrial en nuestra
ciudad. En ese periodo de democracia recién implantada y no muy
consolidada, ¿qué acciones, qué posturas y qué objetivos se llevaron a
cabo desde la Alcaldía?
R.
Antes de ser
alcalde de Villafranca ya estaba la crisis de Forjas,
y lo que hicimos fue venirnos una tarde-noche a Forjas
Juan Carlos y yo. Tuvimos una asamblea con los trabajadores de la
que salimos a las tres o a las cuatro de la mañana. De ahí nos fuimos al
Ayuntamiento, donde estaban encerradas las mujeres de los trabajadores
porque querían una solución. Desde un primer momento Juan Carlos se
volcó para intentar que Forjas no
se cerrara. Y tras muchas vicisitudes y reuniones, mucho apretar tuercas a
gente de Madrid, conseguimos que aquello saliera adelante. Entre la pre-jubilación
por un lado, y por otro el importante apoyo financiero que se logró,
siguió adelante Forjas,
que además era “el alma de Villafranca”. Todo el mundo sabe que los
pueblos de nuestro alrededor se despoblaron de una forma dramática en los
años 70 y que afortunadamente en Villafranca esa peregrinación de
tenerse que ir fuera de su ciudad, no ocurrió de forma importante debido
a Forjas y Aceros. Por
eso sorprende que haya algún trabajador de Forjas,
-que ya trabajaba allí en el 83, que diga que está en contra de la
instalación de una industria que bajo mi punto de vista puede ser mucho
menos contaminante que aquella. Teníamos la experiencia de que en la
calle Larga caían las pavesas porque existían tres hornos a cielo
abierto en Forjas; sin
embargo, a nadie le importaba la contaminación, lo que importaba era que
se pudiera comer y vivir, y que la gente no tuviera que emigrar. Y se
consiguió.
P.
Salvando
las distancias, ¿qué aspectos podemos equiparar entre la situación de
aquellos años y el momento actual, en el que debatimos la posibilidad de
instalar esta industria en nuestro pueblo?
R.
La situación
actual de Villafranca afortunadamente no tiene nada que ver con la de los
años cincuenta. Sobre todo por lo que hemos conseguido en estos
veinticinco años de democracia y de autonomía en Extremadura: que
Villafranca no tenga que envidiar absolutamente nada a cualquier pueblo o
ciudad de España. En las últimas legislaturas hemos conseguido tener un
polígono industrial que es la envidia de muchos pueblos y ciudades de
Extremadura. El hecho de que haya más de quinientos puestos de trabajo
fijos en ese polígono es una gran satisfacción como socialista. Además,
en este momento ya se está ampliando el mismo en doscientos cuarenta mil
metros más, lo que va a significar que entre treinta y cuarenta empresas
puedan instalarse inmediatamente en él. Si se llega a instalar la
refinería en el término de Los Santos (lo que nos repercutiría
preferentemente) significará una revolución definitiva. Aquí alguna
gente tiene la mentalidad de que esto de crear una empresa de estas
características va a suponer terminar con alguna clase de la sociedad
extremeña y villafranquesa. Estoy convencido de que sucedería todo lo
contrario. En todo caso podría ocurrir que se terminaran algunos
privilegios, pero eso siempre ocurre. Cuando uno tiene privilegios y está
recibiendo ayudas de manera importante, y cree que esto va a ser el maná,
que va a ser para siempre, se tiene que dar cuenta de que no es verdad.
Como consecuencia de la instalación de la refinería no se quitarían
subvenciones de la UE. Eso no es cierto. Pero qué duda cabe que la Unión
Europea cada vez más va a ir retirando subvenciones a la agricultura.
Todo el mundo sabe que en este momento está planteándose que no es
posible que de los presupuestos que pagamos todos los europeos, un 40% se
le den a un 2% de los agricultores de la Unión. Eso no va a durar mucho
tiempo, y lo que yo quiero es que ese futuro nos coja mejor preparados de
lo que estábamos anteriormente, porque si eso ocurre (y ocurrirá), y no
por la instalación de la refinería, la gente tendría que volver a
emigrar de nuestras tierras. No quiero que ningún joven de Villafranca,
que quiera y pueda trabajar en nuestra ciudad, tenga que irse fuera. En
estos momentos ya está demostrado científicamente que el proyecto no
atenta contra la agricultura, porque la fresa de Huelva, los olivos de
Puertollano, las viñas de Tarragona... siguen ahí. No atenta contra la
agricultura tradicional. ¿Qué miedo tienen los agricultores?, ¿qué
quiten las subvenciones? Las subvenciones no se van a quitar como
consecuencia de que se monte la refinería.
P.
Pero
también contamina...
R.
Efectivamente
contamina, pero igual que contaminan los cigarros que nos fumamos, la
puesta en marcha de los coches,... Y además, cuando se dice que viola el
Protocolo de Kioto yo respondo que éste establece que la tercera
actividad más contaminante que existe en el mundo en este momento es la
agricultura. ¿Alguien sería capaz de decir qué ocurriría en Tierra de
Barros si se hiciese un estudio del subsuelo? Las cosechas, por regla
general, han aumentado en los últimos años ¿Es que ahora llueve más?
No; lo que pasa es que desde que se están utilizando de manera
generalizada los pesticidas, las cosechas de uvas, aceitunas, etc... se
aseguran, ya que estos productos protegen de ataques de plagas y
enfermedades. Pero no olvidemos que en la mayoría de los casos los
plaguicidas son contaminantes.
P.
La
opinión generalizada en Villafranca es que usted ha conseguido
muchísimas cosas buenas para nuestra ciudad. Quizás hasta le llegaban a
pedir lo imposible creyendo que estaba de su mano, ¿cómo encaja ahora el
rechazo tan feroz que ha suscitado todo este tema entre la población?
R.
Yo sigo sin
explicármelo, no consigo entender ese rechazo tan feroz por parte de
alguna gente. Yo puedo comprender que haya gente que honestamente esté en
contra de la refinería. Lo que ocurre es que se ha alarmado a los
agricultores diciendo que se va a perder el 50% del valor de las tierras.
Eso es absolutamente mentira; ocurrirá todo lo contrario. Vaya usted
mañana a ver si puede comprar cualquier fanega de tierra desde
Villafranca a la Sierra de San Jorge por 6.000 o 12.000 euros. Según me
dicen los que saben de esto, lo que se ha hecho en los últimos diez meses
es revalorizar en un 30% el precio de la tierra. En los últimos diez
años el precio de la tierra en nuestra zona ha subido más del 100%.
P.
Pero
hay mucha más gente, además de los agricultores, que está en contra del
proyecto de instalación de la refinería...
R.
No creo que
haya mucha gente que esté en contra, lo que ocurre es que los que lo
están se han posicionado incluso ideológicamente. El hecho de que el PP
se haya quitado por fin la máscara está muy bien; me parece perfecto que
el PP se posicione en contra de la refinería, porque ellos sólo
defienden sus intereses, los de su gente. El PSOE, por el contrario,
defiende los intereses generales, los nuestros y los de las próximas
generaciones. Y si esto sale adelante, Villafranca será una ciudad que no
tenga nada que ver dentro de veinte años con lo que ocurre hoy. Y dentro
de veinte años, si no se montan industrias, sería una ciudad desierta,
porque la gente se iría a trabajar fuera. El día que atentaron contra mi
mujer y contra mí, vi que esto no era un tema de refinería sí o
refinería no; que era un tema político. Al PP e IU les duele el hecho
que durante veintitrés años haya gobernado en Villafranca y en
Extremadura el PSOE y no ellos, y han creído que ésta era la oportunidad
de “hincarle el diente” a Ropero y a Ibarra. Están equivocados, pues
lo que hacen es encender el odio entre la gente. No vamos a engañar a los
ciudadanos porque nunca lo hemos hecho. Si esta industria cumple los
requisitos que establece el Protocolo de Kioto y establecen las leyes, se
aplicará lo mismo que al que quiere montar un bar o una ferretería. Si
no cumple los requisitos establecidos no se instalará la refinería.
P.
¿Le
entristece el ambiente de enfrentamientos que hay en Villafranca?
R.
Claro que me
entristece, y mucho. Nunca pensé que el odio que hoy vemos en el pueblo
fuera posible en una parte de la sociedad. Creo que la inmensa mayoría de
nuestros ciudadanos están a favor del proyecto y que apuestan por la
convivencia pacífica. Pero hay una minoría que cree que pueden sacar
provecho político y lo que están haciendo es echar todos los días leña
al fuego, sembrando el miedo. Teniendo esta oportunidad que se me brinda
me gustaría pedir calma y tranquilidad. Los “beneficios políticos”
que algunos buscan son peligrosos porque pueden poner en riesgo la
convivencia ciudadana.
P.
¿En
qué fase se encuentra el informe medioambiental que está llevando a cabo
el Ministerio de Medio Ambiente?
R.
No lo sé
exactamente, ya que es un tema del Ministerio. A nosotros nos pedirán
opinión, pero Villafranca no tiene que dar ningún tipo de autorización
en principio a la refinería. Aunque digan que está en el corazón de
Tierra de Barros, y mientan y digan que está en el término de
Villafranca, la refinería estaría en la Sierra de San Jorge, que es del
término municipal de Los Santos. Será el ayuntamiento de esa población
la institución competente para dar tanto la licencia de obra como de la
de apertura de la refinería.
P.
¿Cómo
afrontaría la decisión ministerial, tanto si diera un “sí” como si
la respuesta fuera “no”?
R.
La aceptaría
como hay que aceptar estas cosas: democráticamente. No voy a consentir
que se monte una industria que pueda perjudicar a mis ciudadanos, y por
tanto si se deniega la licencia, será porque no cumple los requisitos. Si
no los cumple, no se va a instalar de ninguna de las maneras. De hecho,
tenemos otra industria que quiere instalarse en Villafranca, que nosotros
entendemos que es contaminante, y que no vamos a dejar que se instale en
el polígono industrial.
P.
¿Conoce
si se ha rechazado un proyecto de similares características en España, o
incluso en la Unión Europea?
R.
Desconozco
ese dato, pero tengo que volver a insistir en que si no cumple los
requisitos, no se instalará en la vida. Existe una directiva comunitaria
que empieza en 2009 y que afecta a este tipo de empresas. El actual
documento que la empresa está tramitando en el Ministerio ya contempla
esa directiva. Además de las nuevas tecnologías, no tiene nada que ver
una refinería del 2009 con una de los años 60. Lo más contaminante de
una refinería es el azufre líquido, y el hecho de que la antorcha esté
encendida siempre. Ninguna de esas dos cosas va a ocurrir con esta
refinería.
P.
Si los
efectos de la refinería son tan perjudiciales como dicen, ¿por qué las
poblaciones en las que están situadas industrias de este tipo no se han
levantado para que las cierren?
R.
Porque son
tontos. Yo comprendo que los vascos, la gente de Cartagena, la de
Cataluña, de Cádiz... Esos son todos tontos, y además son tan tontos
que incluso se plantean ampliar estos complejos. Pero claro, uno se
extraña cuando IU no se opone a que se amplíe la de Huelva, y sí se
muestra en contra de la que se monte aquí. ¿No será porque lo que no
quieren es al empresario y no a la empresa? ¿No será porque cuanto peor
vaya, creen que les va a ir mejor a ellos? De todas maneras, yo he estado
en todas las refinerías españolas excepto en la de Santa Cruz de
Tenerife, y he hablado personalmente con todos los alcaldes. Todos me dan
garantías de que esto no afecta a la salud de las personas, no afecta al
medio ambiente (o lo normal de este tipo de industria), y es compatible
perfectamente con la agricultura. Si después de haber hablado con
alcaldes de CiU, del PNV, del PSOE y del PP (3 del PP y 3 del PSOE)
hubiera tenido alguna duda, lo hubiera dicho desde el primer momento.
Porque, ¿de verdad alguien piensa que yo puedo querer algo malo para mi
ciudad, cuando lo que he hecho es volcarme para trabajar por los
ciudadanos? Cuando estuvimos en Tarragona vimos cómo a un kilómetro de
la refinería hay viñas; y a dos kilómetros cómo un empresario
importante, que trabaja desde hace más de treinta años con la
Cooperativa San José (Pere Rovira Rovira), tiene su bodega a esta
distancia. No es verdad lo que están diciendo.
P.
A lo
mejor es que los ciudadanos de Villafranca tenemos también un RH
especial...
R.
[Risas]
Sí, eso ya lo dijo alguien... La mayoría de los villafranqueses tenemos
un RH normalito; hay otros que sólo piensan en su RH porque es lo que
siempre han hecho. Hay algunos que si fueran sol, sólo se calentarían
ellos. En definitiva, lo que pienso es que si el proyecto sigue adelante,
estoy seguro de que el futuro será espléndido para Villafranca, su
comarca, y para toda Extremadura.
P.
Hablamos
ya antes de Forjas, que al instalarse encontró algún rechazo entre la
población; con Barbosa y Almeida ocurrió más de lo mismo. Parece que
hay algún tipo de recelo entre la población de Villafranca a que se dé
cierto desarrollo industrial...
R.
Sí, produce
cierto sarpullido. Sobre todo porque siempre hay alguien que piensa que
sus intereses particulares se van a ver perjudicados si se montan este
tipo de empresas. Si uno está todo el día pensando que es preferible
pagar veinte euros a los trabajadores en lugar de cuarenta, significa que
sólo está pensando en sus intereses. Creo que hay que ser un poco menos
egoístas y abrirse un poco más a los demás para que podamos vivir todos
mejor, porque estoy convencido de que con este proyecto todos los
ciudadanos de Villafranca, y no sólo unos cuantos, vivirán mejor.
P.
La
agricultura crea fuente de riqueza y por tanto trabajo, ¿en qué
proporción produce puestos de trabajo comparando con otros sectores de
nuestra economía?
R.
Cuando se
afirma que Villafranca es una población eminentemente agrícola no se
dice la verdad. Hace cuarenta años era una realidad, pero hoy no es así.
El 12% de la población se dedica a la agricultura, es decir que el 88% se
dedica a los demás sectores: 54% a servicios, y 18% a la industria y la
construcción. Sí existe un sector agrícola muy importante a través de
las Cooperativas, pero no hay duda de que quien más ha apoyado ese sector
han sido los socialistas, desde la Junta y desde el Ayuntamiento. Sólo
hay que echar la vista atrás y ver cómo estaban las cooperativas en los
80 y cómo están hoy. Y cuando uno no vea sólo lo que quiere ver,
tendrá que decir que eso ha sido posible por el trabajo y esfuerzo de los
agricultores, pero también por el del PSOE.
P.
Sea
cual sea el devenir de los acontecimientos, ¿cree que el ambiente
pacífico que se vivía antes va a poder reestablecerse a corto o a medio
plazo?
R.
Yo creo que a
corto plazo no se va a reestablecer la paz, porque siempre nos miraremos
de reojo unos a otros después de los hechos que están ocurriendo. Pero
el tiempo es el que cura todas las heridas, y si el tiempo cura todas las
heridas importantes, ¿cómo no va a curar también ésta?
P.
Y
entre la clase política, con la serie de agresiones verbales importantes,
¿cómo ve el futuro?
R.
Eso es más
complicado, sobre todo cuando uno no tiene razones para insultar (porque
nunca las hay), y considera al político del otro partido no como un
adversario, sino como un enemigo. Hay que intentar calmar y sosegar, y
volver a trabajar como se ha hecho anteriormente, defendiendo cada uno sus
ideas, que son todas legítimas, pero teniendo respeto, cosa que en este
momento no ocurre.
P.
Y
hablando de futuro, podríamos hablar de la juventud, muy preparada y más
o menos dinámica. ¿Qué mensaje le enviaría a ellos en estos momentos?
R.
Yo les diría
que el futuro es suyo, y que lo que ocurra va a depender mucho de ellos.
Los que ya tenemos más de cincuenta años no vamos a sacar mucha
rentabilidad de este proyecto, pero la gente que tenga veinte o treinta
años, tienen que ver su futuro en él. Creo que la juventud debe
implicarse mucho más, reivindicando que esta empresa se ponga en marcha y
que se instale cerca de Villafranca de los Barros.
P.
Y a
los que ya no son tan jóvenes, ¿qué les diría?
R.
Que si el
proyecto sigue adelante, también se beneficiará la mayoría de los
ciudadanos, incluido los mayores, porque todas las posesiones se van a
revalorizar, a pesar de que alguien diga que van a bajar. A ese colectivo
de gente mayor, que nos siguen apoyando, sólo les debo palabras de
agradecimiento. Tengo que decirles que el futuro va a ser muy bueno
también para nosotros.
“El
establecimiento de Forjas y Aceros del Guadiana
en
Villafranca significó
un futuro esplendoroso”
P.
¿Sabe
si hubo algún tipo de resistencia por parte de algún sector social
cuando se intentó instalar Forjas
y Aceros del Guadiana?
R.
Sí, de
hecho, ahí están las actas del Ayuntamiento. Parece que ahora la
historia se repite [risas].
Hubo una persona que de manera destacada apostó por esa empresa, don
Fernando Aranguren. Y había otra familia, la de Pedro García García
“el Veterano” -bodeguero-, que se opuso frontalmente a que esa
industria se enclavara en nuestra ciudad, pues eso significaba según él
que los campos se verían abrasados y, lo más importante para ellos, que
se iba a cambiar la mentalidad social de los ciudadanos y se iba a
encarecer muchísimo la mano de obra. Íbamos a dejar de ser un pueblo
agrícola para convertirnos en un pueblo donde habría una industria que
sólo existía en el norte de España, y eso era muy malo. Afortunadamente
no triunfaron estas últimas tesis, y el establecimiento de Forjas
y Aceros significó un futuro esplendoroso desde los años 60 hasta
la actualidad.
P.
¿Cuál
es la situación actual de esta empresa?
R.
Actualmente
el Grupo Alfonso Gallardo es
el dueño de las instalaciones y hay trabajando alrededor de ochenta
personas; están entrando ahora alguna gente joven. En el Ayuntamiento se
llegan a acuerdos: les hemos vendido los terrenos y las instalaciones,
quieren tirar parte de ellas para modernizarlas y yo creo que los
trabajadores están encantados con lo que está sucediendo en Forjas
y Aceros del Guadiana en estos momentos. En el Ayuntamiento se
dudó mucho sobre si se vendía o no a Alfonso Gallardo las instalaciones
por un precio simbólico. Tanto UGT como CC.OO. estuvieron en principio de
acuerdo con la voluntad política del Ayuntamiento, no así el Partido
Popular ni Izquierda Unida. Pero entendimos que para salvaguardar los
puestos de trabajo y para mantener la supervivencia de la empresa tuvimos
que hacer lo que hicimos: vender Forjas
y Aceros del Guadiana a Alfonso Gallardo con la condición de que
esos ochenta puestos de trabajo se mantuvieran indefinidamente.

RAMÓN
ROPERO MANCERA
ALCALDE
DE VILLAFRANCA DE LOS BARROS
«Me
gustaría que la gente recuperara la tranquilidad»
El viernes pasado
Villafranca de los Barros vivió momentos de tensión cuando, a la salida
del pleno municipal, la Guardia Civil se vio obligada a proteger al
alcalde tras recibir una agresión de un vecino y, posteriormente, ser
zarandeado y aporreado su propio vehículo. Ramón Ropero acusó al día
siguiente a la plataforma ciudadana 'Refinería no', al Partido Popular y
a Izquierda Unida, y a algunos medios de comunicación de ser los
'incitadores' de estos incidentes.
¿Que ocurrió el viernes en su opinión?
Lo que ocurrió es que estaba montado el espectáculo antes de iniciarse
el pleno. Dos horas antes de empezar la sesión se presentó una moción
de urgencia por parte del Partido Popular que era para echarle más leña
al fuego sobre el tema de la refinería sabiendo que fuera había una
concentración autorizada para oponerse a la instalación de esta
industria. Se votó que no a la urgencia porque no estaba justificada y el
PP se marchó del pleno para calentar aún más los ánimos hasta que
nosotros saliéramos. Pasó esto y pasó también lo de la 'historia de
una muerte anunciada' porque no sé si sabe que hace quince días el
señor José Antonio Monago, el portavoz regional del PP, vino a
Villafranca y dijo que el alcalde debía tener cuidado porque no iba a
poder andar por la calle e iba a tener que ir en coche y escoltado. No sé
qué quería decir, pero a las pruebas me remito. Los ánimos estaban
crispados, le habían estado echando gasolina al fuego durante los
últimos días y yo vuelvo a insistir en que esto estaba premeditado. Los
máximos responsables del PP e IU en Villafranca sabían que una cosa
similar podía ocurrir.
¿En su opinión, qué persiguen estas dos
formaciones políticas?
Yo creo que como cada vez se ven con menos argumentos ante los ciudadanos,
como cada vez tienen menos apoyos los de la 'Refinería no' porque se
encuentran con que la gente no comprende ciertas actitudes, pues llevan la
situación hasta el extremo pensando que toda esta cuestión la pueden
rentabilizar políticamente. Si no es por eso, no se entiende. Cualquier
persona normal de Villafranca no lo entiende. Los colectivos, la gente
está sorprendida. ¿Qué ha hecho el alcalde para le agredan? Le puedo
asegurar, además, que las caras de la gente que aporreaba el coche era de
auténtico odio. No se puede imaginar qué cara tenían.
¿Usted está convencido de que detrás de la
agresión física sufrida está el PP?
Detrás de la agresión física hay un militante de Nuevas Generaciones
del PP que yo ya he denunciado y lo tiene también denunciado la Guardia
Civil y está la denuncia presentada en el juzgado. Y entre los que me
agredieron después había gente del PP y de IU. Yo no sé si son
militantes o no pero simpatizantes seguro. Los catorce imputados ante la
Guardia Civil y los seis o siete que yo vi seguro y eso que es muy
difícil precisar en esos momentos. Imagínese que de pronto le vienen
treinta energúmenos encima.
Pero usted también culpa a los medios de
comunicación.
Bueno yo no culpo a los medios de comunicación en general.
Sería una estupidez hacerlo y, además, no sería verdad. Aquí ha venido
gente del HOY a trabajar y lo ha hecho de forma muy profesional. Yo acuso
a articulistas de su periódico que desde su crónica política han estado
incitando a la desobediencia civil. Y acuso también al editorialista del
Periódico Extremadura cuando decía que cómo se iba a multar a la gente
por silbar o abuchear, que otra cosa es que hubiera insultos graves. Le
tengo que decir que yo le llamé al director de este periódico y le
ofrecí mandarle la cinta donde se nos insultaba y se nos decía de todo.
No ha rectificado. Por otro lado, su periódico tiene aquí un
corresponsal que, entre otras cosas, participó del acta fundacional de la
Plataforma Refinería no. Eso no se puede consentir, yo hablo de personas
no de medios.
La situación
¿Usted se esperaba que esta situación iba a llegar
donde ha llegado?
Todo lo contrario. Si ya lo decían el otro día los alcaldes que vinieron
de la FEMP, tanto de CiU como del PSOE, el Partido Andalucista e incluso
del Partido Popular. Decían 'esta gente tuya está loca, cómo no quieren
una empresa que va a suponer 300.000 millones de pesetas, tendrá que
tener las garantías que tiene que tener todo establecimiento. Para un bar
o una tienda se necesitan unas cosas y para una industria de estas
características otras ¿no? El alcalde de Málaga alucinaba. Salió al
balcón del Ayuntamiento y le dije 'ahí tienes a la portavoz del Partido
Popular'. No se lo creía, diciéndonos sinvergüenzas en nuestra cara.
Luego hay personas del PP como el señor Martín Tamayo que sale a
insultarme diciendo que yo no la dejo hablar en los plenos. Me gustaría
que leyera la actas de las últimas sesiones. Esta mujer todos los plenos,
para sacar tres aplausos, lo que hace es dar unos discursos incendiarios
para montar el número.
¿Por qué se oye más alto la oposición de la
refinería que su apoyo expreso?
Eso es elemental. Aquí hay un hecho evidente: a los agricultores les han
embarcado en esta batalla engañándoles porque, claro, les han dicho dos
falacias: uno, que si se instala la refinería nos quedamos fuera del
Objetivo 1 y ya no habrá subvenciones de la PAC. Ya sabe usted lo
conservadores que son la gente del campo. Si, además, el grupito
dirigente de la gente del campo son militantes del PP... ¿qué le voy a
contar? Algún día nos quitarán las subvenciones de la PAC pero no por
la instalación de una refinería ni salir de Objetivo 1. La segunda
mentira es que las tierras van a empezar a valer la mitad por instalar la
refinería. ¿Usted ha visto eso alguna vez? Si ocurre todo lo contrario.
En Los Santos también hay un cierto movimiento
contrario, pero es en Villafranca mucho más agudizado.
Es que aquí la derecha es muy casposa y ultramontana, pero la gente
normal, la del pueblo, no lo entiende. La gente normal está a favor de la
instalación de la industria si cumple todos los requisitos. Ya lo dijo la
encuesta del Instituto Opina. Lo que pasa es que la gente que está a
favor no se manifiesta. Es que además es el colmo, porque no sé si sabe
que la refinería no va en Villafranca, va en el término municipal de Los
Santos. El PP, en cambio, está intentando politizar el asunto en
Villafranca. ¿Y por qué? Porque está Ramón Ropero.
Medio Ambiente
De todas maneras el PP todavía no se ha posicionado
sobre la refinería, está a la espera del informe de Medio Ambiente.
Es que el Partido Popular lo tiene muy duro. El problema es que el 80% de
la población extremeña, sin conocer nada del proyecto, piensa que esto
es bueno para Extremadura. Y que esto significa riqueza y empleo. Claro,
esto es muy jodido como para ponerse en contra. Fíjese: los industriales
y comerciantes de Villafranca están a favor del proyecto. Entonces,
claro, ellos lo tienen muy complicado.
¿En qué va a acabar todo esto?
No lo sé, pero a mí me gustaría que la gente recuperara la calma y la
tranquilidad. Que se pueda dialogar. Lo que no es posible es que digan
'estoy en contra y como tú opines de manera diferente te mato'. No, mire
usted, esto no es así. Si no tienen la fuerza de
la razón, no acudan a la 'razón' de la fuerza.

ENTREVISTA
A PEDRO PECERO
(Portavoz
de PRODEVI)
¿Cuál
es la posición del colectivo que representa con respecto a la refinería
que pretende impulsar el grupo Gallardo y por qué?
Prodevi
está a favor de la refinería. No obstante, como hemos dicho, siempre y
cuando se cumpla toda la normativa nacional y europea al respecto.
Apostamos por este proyecto y por tantos cuantos vengan a nuestra
localidad. Nosotros estamos por el progreso y el desarrollo de Villafranca
y una industria de este tipo, que va a generar tanto empleo, se habla de
3.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos, va a beneficiar
notablemente a nuestra economía tanto local como regional. Entendemos que
el desarrollo industrial, aunque llegue un poco tarde a Extremadura y en
este caso concreto a Villafranca, debemos apostar por él.
¿Qué
ventajas y desventajas ve en el proyecto?
Ventajas,
muchísimas: crecimiento económico, mejora y expansión del sector
servicios, aumento de empleo, generación de nuevas empresas... en
definitiva, futuro estable para nuestros jóvenes. Muchos de los que
integramos nuestra plataforma tenemos ya encauzada nuestra vida desde el
punto de vista profesional, pero sabemos que hay muchos jóvenes que
tienen que emigrar. Pretendemos que las poblaciones no vayan a menos sino
todo lo contrario y los jóvenes, tanto los que acaben sus estudios
universitarios como los que no estudien, queremos que se queden aquí. ¿Desventajas?
No veo ninguna, todo lo que sea trabajo y desarrollo industrial no
presenta desventajas siempre que se respete la normativa vigente.
¿Conoce
el proyecto por parte del Grupo Gallardo?
Nosotros,
cuando decidimos constituirnos en plataforma, lo primero que hicimos fue
tener una toma de contacto con el Grupo Gallardo y conocer de primera mano
el anteproyecto que existe al respecto.
La
técnica ha avanzado en la construcción de refinerías y estas
instalaciones no son las que se hacían hace treinta años, cuando se
construyó la última en Europa.
Somos
conscientes de esta situación y para eso nos hemos informado. Hoy día en
todos los procesos industriales que se hacen tanto en España como en
Europa deben aplicarse las mejores técnicas disponibles. Hay que tener en
cuenta que el resto de refinerías que hay en España queman fuel para su
producción y la de aquí va a quemar gas natural, por lo que las
emisiones de CO 2 y SO 2 serán mínimas y, en consecuencia, no tendrán
nada que ver con las otras.
¿La
creación de puestos de trabajo y el respeto al medio ambiente, así como
a la legislación vigente, no le parecen razones suficientes como para
decir sí al proyecto?
Por
supuesto que sí. Este proyecto va a contener todas las cuestiones que son
de obligado cumplimiento en el año 2009. Todo esto viene en el tratado de
Kyoto y, como la refinería va a empezar su actividad en el 2008, deberá
contemplarlo. Si nuestras instituciones dan por válida toda esta
normativa y el proyecto a desarrollar la cumple, no habrá nada que
objetar. Si no cumple las normas, no podrá abrir. Así de simple.
La
oposición más fuerte al proyecto de la refinería ha partido del sector
vitivinícola ¿por qué?
Al
principio, cuando surgió la plataforma en contra de la refinería,
entiendo que se le informó mal a los viticultores. Si hay un sector
desinformado o mal informado sobre el futuro de sus productos, lo lógico
es que proteste. Sin embargo, ya han transcurrido varios meses y tanto la
Junta como otros organismos oficiales han asegurado que este proyecto no
va a entorpecer el desarrollo del sector agroindustrial. Por eso, no
entiendo que en la situación actual siga habiendo agricultores mostrando
una posición tan radical.
¿No
cree que esta negativa puede ser porque va a restar mano de obra para el
campo o la va a encarecer?
El
campo, en los últimos años, se ha mecanizado mucho y cada vez necesita
de menos mano de obra. Los trabajos que se necesitan en el campo son
fundamentalmente para la recolección: de agosto a septiembre para la
vendimia y de septiembre hasta mediados de octubre con la aceituna. Los jóvenes
que quieren entrar en el mercado laboral no pueden estar supeditados a un
trabajo temporal de dos o tres meses. ¿Cómo se sustituye esa mano de
obra? Ellos son empresarios vitivinícolas y tendrán que hacerlo, pero no
creo que ésta se vaya a encarecer. Los jornales que dé el campo o la
industria son los que marcan los convenios colectivos.
¿Por
qué ha surgido más oposición a la refinería en Villafranca que en
otros pueblos implicados?
No
lo sé. Quizás ha habido aquí gente que se ha dejado llevar más que el
resto de los pueblos de su entorno. También porque se ha dicho que la
refinería iba en Villafranca, incluso se ha dicho que iba en el corazón
de Tierra de Barros, pero en realidad va fundamentalmente en Los Santos de
Maimona y en la comarca de Zafra-Río Bodión.
¿Quiénes
son las personas que están detrás de su plataforma?
Empresarios
de Villafranca, comerciantes, asalariados, jóvenes, mujeres, parados;
somos reflejo de la sociedad de este pueblo.
¿Por
qué nace su plataforma?
Nosotros
decidimos constituirnos en plataforma porque, tras saberse la noticia de
la instalación de la refinería, la inmensa mayoría de los vecinos
acogimos la noticia con satisfacción, pero, a la par, empezaron a surgir
voces contradictorias que estaban creando alarmismo. Nosotros no nos
constituimos para contrarrestar a los del No, sino para contestar a las
tropelías que se estaban diciendo y conocer los pormenores del proyecto a
través del promotor y distintos expertos.
¿El
proyecto se ha politizado?
Que
haya partidos que quieran sacar tajada política de este asunto, no le
digo que no, aunque no me parece correcto. Ahora: muchos de los que
estamos en esta plataforma no pertenecemos a ningún partido político y
en ningún momento hemos pretendido politizar ni nuestra actividad ni el
proyecto.
¿Qué
le parecen las presuntas agresiones sufridas por el alcalde de
Villafranca?
Usted
habla de presuntas, pero los que estuvimos allí viéndolas... Las
agresiones verbales las estamos sufriendo muchos y las físicas prefiero
no opinar dado que están en fase judicial. En cualquier caso, cualquier
agresión es repudiable. Yo aquella noche me fui para casa muy
decepcionado porque nunca pensé que nadie en Villafranca pudiera llegar a
estos extremos.
¿Existe
crispación en Villafranca?
Desgraciadamente
existe. Y no ha bajado porque hay un sector minoritario que está en
contra del proyecto y lo ha provocado. Yo animo a que esta crispación
deje de existir y cuando nos crucemos los vecinos por la calle nos digamos
adiós con la misma armonía que antes y que el boicot a algunos
empresarios de la localidad desaparezca.
¿Si
se hubiera elegido otra ubicación en Extremadura para la refinería cuál
sería su postura?
Hubiéramos
perdido un tren que difícilmente pasaría por aquí de otra manera.
¿Qué
espera usted del Gobierno en cuanto a la obtención de la declaración de
impacto ambiental?
Espero
que el informe sea favorable, pero nunca dejando de cumplir
escrupulosamente la normativa medioambiental vigente. Si finalmente es
favorable, lo que queremos es que comiencen las obras cuanto antes y que
la industria comience a producir. Nosotros estamos perdiendo un tiempo muy
valioso porque lo que deberíamos ya es empezar a crear las
infraestructuras necesarias para que el empujón económico que vamos a
recibir se quedara en su mayor parte en este municipio.
¿Qué
pasará si al final no se hace la refinería?
Perderemos
una gran oportunidad para nuestro desarrollo y para nuestros jóvenes, los
que de verdad van a continuar aquí.
¿Y
si se hace?
Se
demostrará que estábamos en el camino de la verdad y que todo lo que
hemos hecho ha merecido la pena. Generaciones venideras nos lo agradecerán.
¿Considera
que se han utilizado argumentos alarmistas?
Se
ha creado alarmismo porque no se ha dicho toda la verdad, se han dado
medias verdades. Se han puesto ejemplos que no son válidos para la
refinería Balboa dado que datan de hace muchos años. Se han sacado
informes sobre contaminación pero no se dice que quien más contamina es
quien consume esa energía. Hoy día, nadie renuncia a las comodidades que
nos ha dado el progreso. Todos emitimos contaminación a la atmósfera.
Por eso, lo que hay que hacer es regular todas las actividades
industriales y exigir medidas correctoras. Hoy día no hay enfermedad
reconocida en torno a una refinería y cuando se dice esto lo que se está
haciendo es insultar a las poblaciones que cuentan con una refinería.