"Pido a los villafranqueses que por favor no renuncien a un

                             futuro mucho mejor para las generaciones venideras" (R. Ropero)

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                     AAportaciones económicas: 2099-0108-04-0070015376 (Caja Extremadura)  

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Ramón Ropero Mancera, Alcalde de Villafranca de los Barros:

 "Quiero que el futuro nos coja mejor preparados"

 

NOEMÍ GARCÍA CABEZAS / El Eco de los Barros, diciembre de 2005

 

Pregunta. ¿De qué clase social proviene Ramón Ropero?

Respuesta. De la clase trabajadora. Mi padre era un obrero del campo y ejerció de ello hasta su jubilación; por tanto procedo de una clase social humilde y además con conciencia de clase. Mi familia ha sido toda la vida de izquierdas, y de alguna manera esto significó mucho para mi futuro.

P. ¿Qué vivencias de su juventud o su infancia recuerda con más cariño, o al contrario?

R. Todas las recuerdo con mucho cariño, sobre todo a “La Sagrada Familia” donde nací y hasta los catorce o quince años estuve viviendo. Mis amigos de toda la vida siguen viviendo, desde Pepe Cestero hasta Joselito, Eduardo Morales o Pepe “el del Quinto Infierno”. Son personas entrañables con las que conservo la amistad, esa amistad que independientemente de los avatares que te da la vida o la política, sigues manteniéndola.

P. Supongo que para llegar a donde está realizó una serie de estudios. ¿Cuál es su formación académica?

R. Realicé el certificado de estudios primarios y después un módulo de FP. Posteriormente aprobé el acceso a la Universidad para empezar Derecho, pero lo dejé porque me contrataron en el PSOE para llevar el asesoramiento municipal. Y desde 1973 soy funcionario de la Administración Local.

P. ¿Y cuáles son las aficiones del alcalde de Villafranca?

R. Me encanta la bicicleta, leer, escuchar música,... pero mi mujer dice que lo peor que tengo es que me encantan las películas. Aunque sean malas me engancho rápidamente a ellas.

P. Viendo ahora la trayectoria de su carrera profesional y su vida personal, supongo que sus inquietudes habrán cambiado a lo largo de este tiempo.

R. Mi mayor inquietud cuando era joven fue intentar contribuir para crear una sociedad más justa. Lo más bonito que le puede pasar a una persona es poder echar una mano a sus conciudadanos. Agradezco a los ciudadanos de Villafranca por cuanto han consentido que sea su alcalde, y desde esa alcaldía poderlos ayudar en sus necesidades y problemas, que para ellos puede ser prácticamente imposible solventar, pero que tú con una sola llamada puedes resolver.

P. ¿Cuándo y por qué decide entrar en política?

R. El convencimiento personal de lo que había ocurrido en mi casa fue una de las razones más importantes que me llevaron a la política. Las expectativas que se abrían con la democracia eran enormes y en Villafranca siempre había existido mayoritariamente el PSOE y las Juventudes Socialistas. A partir de 1976 se estableció una agrupación local en Villafranca muy importante, muy potente y con gente que había sufrido muchas vicisitudes, como el Maestro Cecilio o Fidel... Gente entrañable para nosotros y que habían dado una parte importante de su vida por la defensa de las libertades.

P. Esa ilusión primeriza en el Socialismo imagino que habrá variado a lo largo de toda esta época. ¿Cuál es la situación actual del PSOE en Villafranca?

R. Ahora mismo creo que el PSOE de Villafranca está muy bien. Lo que ha ocurrido en los últimos meses [refiriéndose al tema de la refinería] ha hecho posible más unidad dentro del PSOE, lo cual constituye un aliciente para todos los compañeros y compañeras. Todos a una estamos apoyando un proyecto que creemos que significa el futuro y el progreso para Villafranca, su entorno y para Extremadura.

P. Usted participa igualmente tanto en política municipal como autonómica. ¿Dónde se siente más cómodo y dónde más satisfecho?

R. Uno se siente cómodo cuando hace lo que le gusta. Debido a que a mí me gusta hacer política e intentar trabajar por los más débiles, tanto en un campo como en otro me siento bien, me siento a gusto. Sin embargo siempre he dicho que lo más bonito que le puede pasar a alguien que trabaja en política es ser alcalde de su pueblo, de su ciudad, porque ello te permite ver sus problemas diarios, compartirlos con la gente y disfrutar cuando consigues arreglarlos. Por eso, la inmediatez que tiene la vida pública municipal no tiene nada que ver con cualquier otra.

P. Esto es quizás lo que le llevó después de unos años a volver a afrontar el cargo de Primer Teniente de Alcalde y posteriormente la Alcaldía...

R. Sin duda. Al tener el problema físico Pepe Espinosa, pensamos desde la dirección regional del Partido que después de haber ostentado el cargo de Teniente de Alcalde durante cuatro años, era razonable que me presentara yo a las próximas elecciones. Y lo hice encantado, sobre todo porque contaba con el cariño y el apoyo de los compañeros y compañeras.

P. En la primera legislatura, como alcalde tuvo que hacer frente a la crisis de Forjas y Aceros del Guadiana, único referente macro-industrial en nuestra ciudad. En ese periodo de democracia recién implantada y no muy consolidada, ¿qué acciones, qué posturas y qué objetivos se llevaron a cabo desde la Alcaldía?

R. Antes de ser alcalde de Villafranca ya estaba la crisis de Forjas, y lo que hicimos fue venirnos una tarde-noche a Forjas Juan Carlos y yo. Tuvimos una asamblea con los trabajadores de la que salimos a las tres o a las cuatro de la mañana. De ahí nos fuimos al Ayuntamiento, donde estaban encerradas las mujeres de los trabajadores porque querían una solución. Desde un primer momento Juan Carlos se volcó para intentar que Forjas no se cerrara. Y tras muchas vicisitudes y reuniones, mucho apretar tuercas a gente de Madrid, conseguimos que aquello saliera adelante. Entre la pre-jubilación por un lado, y por otro el importante apoyo financiero que se logró, siguió adelante Forjas, que además era “el alma de Villafranca”. Todo el mundo sabe que los pueblos de nuestro alrededor se despoblaron de una forma dramática en los años 70 y que afortunadamente en Villafranca esa peregrinación de tenerse que ir fuera de su ciudad, no ocurrió de forma importante debido a Forjas y Aceros. Por eso sorprende que haya algún trabajador de Forjas, -que ya trabajaba allí en el 83, que diga que está en contra de la instalación de una industria que bajo mi punto de vista puede ser mucho menos contaminante que aquella. Teníamos la experiencia de que en la calle Larga caían las pavesas porque existían tres hornos a cielo abierto en Forjas; sin embargo, a nadie le importaba la contaminación, lo que importaba era que se pudiera comer y vivir, y que la gente no tuviera que emigrar. Y se consiguió.

P. Salvando las distancias, ¿qué aspectos podemos equiparar entre la situación de aquellos años y el momento actual, en el que debatimos la posibilidad de instalar esta industria en nuestro pueblo?

R. La situación actual de Villafranca afortunadamente no tiene nada que ver con la de los años cincuenta. Sobre todo por lo que hemos conseguido en estos veinticinco años de democracia y de autonomía en Extremadura: que Villafranca no tenga que envidiar absolutamente nada a cualquier pueblo o ciudad de España. En las últimas legislaturas hemos conseguido tener un polígono industrial que es la envidia de muchos pueblos y ciudades de Extremadura. El hecho de que haya más de quinientos puestos de trabajo fijos en ese polígono es una gran satisfacción como socialista. Además, en este momento ya se está ampliando el mismo en doscientos cuarenta mil metros más, lo que va a significar que entre treinta y cuarenta empresas puedan instalarse inmediatamente en él. Si se llega a instalar la refinería en el término de Los Santos (lo que nos repercutiría preferentemente) significará una revolución definitiva. Aquí alguna gente tiene la mentalidad de que esto de crear una empresa de estas características va a suponer terminar con alguna clase de la sociedad extremeña y villafranquesa. Estoy convencido de que sucedería todo lo contrario. En todo caso podría ocurrir que se terminaran algunos privilegios, pero eso siempre ocurre. Cuando uno tiene privilegios y está recibiendo ayudas de manera importante, y cree que esto va a ser el maná, que va a ser para siempre, se tiene que dar cuenta de que no es verdad. Como consecuencia de la instalación de la refinería no se quitarían subvenciones de la UE. Eso no es cierto. Pero qué duda cabe que la Unión Europea cada vez más va a ir retirando subvenciones a la agricultura. Todo el mundo sabe que en este momento está planteándose que no es posible que de los presupuestos que pagamos todos los europeos, un 40% se le den a un 2% de los agricultores de la Unión. Eso no va a durar mucho tiempo, y lo que yo quiero es que ese futuro nos coja mejor preparados de lo que estábamos anteriormente, porque si eso ocurre (y ocurrirá), y no por la instalación de la refinería, la gente tendría que volver a emigrar de nuestras tierras. No quiero que ningún joven de Villafranca, que quiera y pueda trabajar en nuestra ciudad, tenga que irse fuera. En estos momentos ya está demostrado científicamente que el proyecto no atenta contra la agricultura, porque la fresa de Huelva, los olivos de Puertollano, las viñas de Tarragona... siguen ahí. No atenta contra la agricultura tradicional. ¿Qué miedo tienen los agricultores?, ¿qué quiten las subvenciones? Las subvenciones no se van a quitar como consecuencia de que se monte la refinería.

P. Pero también contamina...

R. Efectivamente contamina, pero igual que contaminan los cigarros que nos fumamos, la puesta en marcha de los coches,... Y además, cuando se dice que viola el Protocolo de Kioto yo respondo que éste establece que la tercera actividad más contaminante que existe en el mundo en este momento es la agricultura. ¿Alguien sería capaz de decir qué ocurriría en Tierra de Barros si se hiciese un estudio del subsuelo? Las cosechas, por regla general, han aumentado en los últimos años ¿Es que ahora llueve más? No; lo que pasa es que desde que se están utilizando de manera generalizada los pesticidas, las cosechas de uvas, aceitunas, etc... se aseguran, ya que estos productos protegen de ataques de plagas y enfermedades. Pero no olvidemos que en la mayoría de los casos los plaguicidas son contaminantes.

P. La opinión generalizada en Villafranca es que usted ha conseguido muchísimas cosas buenas para nuestra ciudad. Quizás hasta le llegaban a pedir lo imposible creyendo que estaba de su mano, ¿cómo encaja ahora el rechazo tan feroz que ha suscitado todo este tema entre la población?

R. Yo sigo sin explicármelo, no consigo entender ese rechazo tan feroz por parte de alguna gente. Yo puedo comprender que haya gente que honestamente esté en contra de la refinería. Lo que ocurre es que se ha alarmado a los agricultores diciendo que se va a perder el 50% del valor de las tierras. Eso es absolutamente mentira; ocurrirá todo lo contrario. Vaya usted mañana a ver si puede comprar cualquier fanega de tierra desde Villafranca a la Sierra de San Jorge por 6.000 o 12.000 euros. Según me dicen los que saben de esto, lo que se ha hecho en los últimos diez meses es revalorizar en un 30% el precio de la tierra. En los últimos diez años el precio de la tierra en nuestra zona ha subido más del 100%.

P. Pero hay mucha más gente, además de los agricultores, que está en contra del proyecto de instalación de la refinería...

R. No creo que haya mucha gente que esté en contra, lo que ocurre es que los que lo están se han posicionado incluso ideológicamente. El hecho de que el PP se haya quitado por fin la máscara está muy bien; me parece perfecto que el PP se posicione en contra de la refinería, porque ellos sólo defienden sus intereses, los de su gente. El PSOE, por el contrario, defiende los intereses generales, los nuestros y los de las próximas generaciones. Y si esto sale adelante, Villafranca será una ciudad que no tenga nada que ver dentro de veinte años con lo que ocurre hoy. Y dentro de veinte años, si no se montan industrias, sería una ciudad desierta, porque la gente se iría a trabajar fuera. El día que atentaron contra mi mujer y contra mí, vi que esto no era un tema de refinería sí o refinería no; que era un tema político. Al PP e IU les duele el hecho que durante veintitrés años haya gobernado en Villafranca y en Extremadura el PSOE y no ellos, y han creído que ésta era la oportunidad de “hincarle el diente” a Ropero y a Ibarra. Están equivocados, pues lo que hacen es encender el odio entre la gente. No vamos a engañar a los ciudadanos porque nunca lo hemos hecho. Si esta industria cumple los requisitos que establece el Protocolo de Kioto y establecen las leyes, se aplicará lo mismo que al que quiere montar un bar o una ferretería. Si no cumple los requisitos establecidos no se instalará la refinería.

P. ¿Le entristece el ambiente de enfrentamientos que hay en Villafranca?

R. Claro que me entristece, y mucho. Nunca pensé que el odio que hoy vemos en el pueblo fuera posible en una parte de la sociedad. Creo que la inmensa mayoría de nuestros ciudadanos están a favor del proyecto y que apuestan por la convivencia pacífica. Pero hay una minoría que cree que pueden sacar provecho político y lo que están haciendo es echar todos los días leña al fuego, sembrando el miedo. Teniendo esta oportunidad que se me brinda me gustaría pedir calma y tranquilidad. Los “beneficios políticos” que algunos buscan son peligrosos porque pueden poner en riesgo la convivencia ciudadana.

P. ¿En qué fase se encuentra el informe medioambiental que está llevando a cabo el Ministerio de Medio Ambiente?

R. No lo sé exactamente, ya que es un tema del Ministerio. A nosotros nos pedirán opinión, pero Villafranca no tiene que dar ningún tipo de autorización en principio a la refinería. Aunque digan que está en el corazón de Tierra de Barros, y mientan y digan que está en el término de Villafranca, la refinería estaría en la Sierra de San Jorge, que es del término municipal de Los Santos. Será el ayuntamiento de esa población la institución competente para dar tanto la licencia de obra como de la de apertura de la refinería.

P. ¿Cómo afrontaría la decisión ministerial, tanto si diera un “sí” como si la respuesta fuera “no”?

R. La aceptaría como hay que aceptar estas cosas: democráticamente. No voy a consentir que se monte una industria que pueda perjudicar a mis ciudadanos, y por tanto si se deniega la licencia, será porque no cumple los requisitos. Si no los cumple, no se va a instalar de ninguna de las maneras. De hecho, tenemos otra industria que quiere instalarse en Villafranca, que nosotros entendemos que es contaminante, y que no vamos a dejar que se instale en el polígono industrial.

P. ¿Conoce si se ha rechazado un proyecto de similares características en España, o incluso en la Unión Europea?

R. Desconozco ese dato, pero tengo que volver a insistir en que si no cumple los requisitos, no se instalará en la vida. Existe una directiva comunitaria que empieza en 2009 y que afecta a este tipo de empresas. El actual documento que la empresa está tramitando en el Ministerio ya contempla esa directiva. Además de las nuevas tecnologías, no tiene nada que ver una refinería del 2009 con una de los años 60. Lo más contaminante de una refinería es el azufre líquido, y el hecho de que la antorcha esté encendida siempre. Ninguna de esas dos cosas va a ocurrir con esta refinería.

P. Si los efectos de la refinería son tan perjudiciales como dicen, ¿por qué las poblaciones en las que están situadas industrias de este tipo no se han levantado para que las cierren?

R. Porque son tontos. Yo comprendo que los vascos, la gente de Cartagena, la de Cataluña, de Cádiz... Esos son todos tontos, y además son tan tontos que incluso se plantean ampliar estos complejos. Pero claro, uno se extraña cuando IU no se opone a que se amplíe la de Huelva, y sí se muestra en contra de la que se monte aquí. ¿No será porque lo que no quieren es al empresario y no a la empresa? ¿No será porque cuanto peor vaya, creen que les va a ir mejor a ellos? De todas maneras, yo he estado en todas las refinerías españolas excepto en la de Santa Cruz de Tenerife, y he hablado personalmente con todos los alcaldes. Todos me dan garantías de que esto no afecta a la salud de las personas, no afecta al medio ambiente (o lo normal de este tipo de industria), y es compatible perfectamente con la agricultura. Si después de haber hablado con alcaldes de CiU, del PNV, del PSOE y del PP (3 del PP y 3 del PSOE) hubiera tenido alguna duda, lo hubiera dicho desde el primer momento. Porque, ¿de verdad alguien piensa que yo puedo querer algo malo para mi ciudad, cuando lo que he hecho es volcarme para trabajar por los ciudadanos? Cuando estuvimos en Tarragona vimos cómo a un kilómetro de la refinería hay viñas; y a dos kilómetros cómo un empresario importante, que trabaja desde hace más de treinta años con la Cooperativa San José (Pere Rovira Rovira), tiene su bodega a esta distancia. No es verdad lo que están diciendo.

P. A lo mejor es que los ciudadanos de Villafranca tenemos también un RH especial...

R. [Risas] Sí, eso ya lo dijo alguien... La mayoría de los villafranqueses tenemos un RH normalito; hay otros que sólo piensan en su RH porque es lo que siempre han hecho. Hay algunos que si fueran sol, sólo se calentarían ellos. En definitiva, lo que pienso es que si el proyecto sigue adelante, estoy seguro de que el futuro será espléndido para Villafranca, su comarca, y para toda Extremadura.

P. Hablamos ya antes de Forjas, que al instalarse encontró algún rechazo entre la población; con Barbosa y Almeida ocurrió más de lo mismo. Parece que hay algún tipo de recelo entre la población de Villafranca a que se dé cierto desarrollo industrial...

R. Sí, produce cierto sarpullido. Sobre todo porque siempre hay alguien que piensa que sus intereses particulares se van a ver perjudicados si se montan este tipo de empresas. Si uno está todo el día pensando que es preferible pagar veinte euros a los trabajadores en lugar de cuarenta, significa que sólo está pensando en sus intereses. Creo que hay que ser un poco menos egoístas y abrirse un poco más a los demás para que podamos vivir todos mejor, porque estoy convencido de que con este proyecto todos los ciudadanos de Villafranca, y no sólo unos cuantos, vivirán mejor.

P. La agricultura crea fuente de riqueza y por tanto trabajo, ¿en qué proporción produce puestos de trabajo comparando con otros sectores de nuestra economía?

R. Cuando se afirma que Villafranca es una población eminentemente agrícola no se dice la verdad. Hace cuarenta años era una realidad, pero hoy no es así. El 12% de la población se dedica a la agricultura, es decir que el 88% se dedica a los demás sectores: 54% a servicios, y 18% a la industria y la construcción. Sí existe un sector agrícola muy importante a través de las Cooperativas, pero no hay duda de que quien más ha apoyado ese sector han sido los socialistas, desde la Junta y desde el Ayuntamiento. Sólo hay que echar la vista atrás y ver cómo estaban las cooperativas en los 80 y cómo están hoy. Y cuando uno no vea sólo lo que quiere ver, tendrá que decir que eso ha sido posible por el trabajo y esfuerzo de los agricultores, pero también por el del PSOE.

P. Sea cual sea el devenir de los acontecimientos, ¿cree que el ambiente pacífico que se vivía antes va a poder reestablecerse a corto o a medio plazo?

R. Yo creo que a corto plazo no se va a reestablecer la paz, porque siempre nos miraremos de reojo unos a otros después de los hechos que están ocurriendo. Pero el tiempo es el que cura todas las heridas, y si el tiempo cura todas las heridas importantes, ¿cómo no va a curar también ésta?

P. Y entre la clase política, con la serie de agresiones verbales importantes, ¿cómo ve el futuro?

R. Eso es más complicado, sobre todo cuando uno no tiene razones para insultar (porque nunca las hay), y considera al político del otro partido no como un adversario, sino como un enemigo. Hay que intentar calmar y sosegar, y volver a trabajar como se ha hecho anteriormente, defendiendo cada uno sus ideas, que son todas legítimas, pero teniendo respeto, cosa que en este momento no ocurre.

P. Y hablando de futuro, podríamos hablar de la juventud, muy preparada y más o menos dinámica. ¿Qué mensaje le enviaría a ellos en estos momentos?

R. Yo les diría que el futuro es suyo, y que lo que ocurra va a depender mucho de ellos. Los que ya tenemos más de cincuenta años no vamos a sacar mucha rentabilidad de este proyecto, pero la gente que tenga veinte o treinta años, tienen que ver su futuro en él. Creo que la juventud debe implicarse mucho más, reivindicando que esta empresa se ponga en marcha y que se instale cerca de Villafranca de los Barros.

P. Y a los que ya no son tan jóvenes, ¿qué les diría?

R. Que si el proyecto sigue adelante, también se beneficiará la mayoría de los ciudadanos, incluido los mayores, porque todas las posesiones se van a revalorizar, a pesar de que alguien diga que van a bajar. A ese colectivo de gente mayor, que nos siguen apoyando, sólo les debo palabras de agradecimiento. Tengo que decirles que el futuro va a ser muy bueno también para nosotros.

 

“El establecimiento de Forjas y Aceros del Guadiana 

en Villafranca significó un futuro esplendoroso”

 

P. ¿Sabe si hubo algún tipo de resistencia por parte de algún sector social cuando se intentó instalar Forjas y Aceros del Guadiana?

R. Sí, de hecho, ahí están las actas del Ayuntamiento. Parece que ahora la historia se repite [risas]. Hubo una persona que de manera destacada apostó por esa empresa, don Fernando Aranguren. Y había otra familia, la de Pedro García García “el Veterano” -bodeguero-, que se opuso frontalmente a que esa industria se enclavara en nuestra ciudad, pues eso significaba según él que los campos se verían abrasados y, lo más importante para ellos, que se iba a cambiar la mentalidad social de los ciudadanos y se iba a encarecer muchísimo la mano de obra. Íbamos a dejar de ser un pueblo agrícola para convertirnos en un pueblo donde habría una industria que sólo existía en el norte de España, y eso era muy malo. Afortunadamente no triunfaron estas últimas tesis, y el establecimiento de Forjas y Aceros significó un futuro esplendoroso desde los años 60 hasta la actualidad.

P. ¿Cuál es la situación actual de esta empresa?

R. Actualmente el Grupo Alfonso Gallardo es el dueño de las instalaciones y hay trabajando alrededor de ochenta personas; están entrando ahora alguna gente joven. En el Ayuntamiento se llegan a acuerdos: les hemos vendido los terrenos y las instalaciones, quieren tirar parte de ellas para modernizarlas y yo creo que los trabajadores están encantados con lo que está sucediendo en Forjas y Aceros del Guadiana en estos momentos. En el Ayuntamiento se dudó mucho sobre si se vendía o no a Alfonso Gallardo las instalaciones por un precio simbólico. Tanto UGT como CC.OO. estuvieron en principio de acuerdo con la voluntad política del Ayuntamiento, no así el Partido Popular ni Izquierda Unida. Pero entendimos que para salvaguardar los puestos de trabajo y para mantener la supervivencia de la empresa tuvimos que hacer lo que hicimos: vender Forjas y Aceros del Guadiana a Alfonso Gallardo con la condición de que esos ochenta puestos de trabajo se mantuvieran indefinidamente.

RAMÓN ROPERO MANCERA 

ALCALDE DE VILLAFRANCA DE LOS BARROS

 «Me gustaría que la gente recuperara la tranquilidad»

El viernes pasado Villafranca de los Barros vivió momentos de tensión cuando, a la salida del pleno municipal, la Guardia Civil se vio obligada a proteger al alcalde tras recibir una agresión de un vecino y, posteriormente, ser zarandeado y aporreado su propio vehículo. Ramón Ropero acusó al día siguiente a la plataforma ciudadana 'Refinería no', al Partido Popular y a Izquierda Unida, y a algunos medios de comunicación de ser los 'incitadores' de estos incidentes.

¿Que ocurrió el viernes en su opinión?
Lo que ocurrió es que estaba montado el espectáculo antes de iniciarse el pleno. Dos horas antes de empezar la sesión se presentó una moción de urgencia por parte del Partido Popular que era para echarle más leña al fuego sobre el tema de la refinería sabiendo que fuera había una concentración autorizada para oponerse a la instalación de esta industria. Se votó que no a la urgencia porque no estaba justificada y el PP se marchó del pleno para calentar aún más los ánimos hasta que nosotros saliéramos. Pasó esto y pasó también lo de la 'historia de una muerte anunciada' porque no sé si sabe que hace quince días el señor José Antonio Monago, el portavoz regional del PP, vino a Villafranca y dijo que el alcalde debía tener cuidado porque no iba a poder andar por la calle e iba a tener que ir en coche y escoltado. No sé qué quería decir, pero a las pruebas me remito. Los ánimos estaban crispados, le habían estado echando gasolina al fuego durante los últimos días y yo vuelvo a insistir en que esto estaba premeditado. Los máximos responsables del PP e IU en Villafranca sabían que una cosa similar podía ocurrir.

¿En su opinión, qué persiguen estas dos formaciones políticas?
Yo creo que como cada vez se ven con menos argumentos ante los ciudadanos, como cada vez tienen menos apoyos los de la 'Refinería no' porque se encuentran con que la gente no comprende ciertas actitudes, pues llevan la situación hasta el extremo pensando que toda esta cuestión la pueden rentabilizar políticamente. Si no es por eso, no se entiende. Cualquier persona normal de Villafranca no lo entiende. Los colectivos, la gente está sorprendida. ¿Qué ha hecho el alcalde para le agredan? Le puedo asegurar, además, que las caras de la gente que aporreaba el coche era de auténtico odio. No se puede imaginar qué cara tenían.

¿Usted está convencido de que detrás de la agresión física sufrida está el PP?
Detrás de la agresión física hay un militante de Nuevas Generaciones del PP que yo ya he denunciado y lo tiene también denunciado la Guardia Civil y está la denuncia presentada en el juzgado. Y entre los que me agredieron después había gente del PP y de IU. Yo no sé si son militantes o no pero simpatizantes seguro. Los catorce imputados ante la Guardia Civil y los seis o siete que yo vi seguro y eso que es muy difícil precisar en esos momentos. Imagínese que de pronto le vienen treinta energúmenos encima.

Pero usted también culpa a los medios de comunicación.
Bueno yo no culpo a los medios de comunicación en general. Sería una estupidez hacerlo y, además, no sería verdad. Aquí ha venido gente del HOY a trabajar y lo ha hecho de forma muy profesional. Yo acuso a articulistas de su periódico que desde su crónica política han estado incitando a la desobediencia civil. Y acuso también al editorialista del Periódico Extremadura cuando decía que cómo se iba a multar a la gente por silbar o abuchear, que otra cosa es que hubiera insultos graves. Le tengo que decir que yo le llamé al director de este periódico y le ofrecí mandarle la cinta donde se nos insultaba y se nos decía de todo. No ha rectificado. Por otro lado, su periódico tiene aquí un corresponsal que, entre otras cosas, participó del acta fundacional de la Plataforma Refinería no. Eso no se puede consentir, yo hablo de personas no de medios.

La situación

¿Usted se esperaba que esta situación iba a llegar donde ha llegado?

Todo lo contrario. Si ya lo decían el otro día los alcaldes que vinieron de la FEMP, tanto de CiU como del PSOE, el Partido Andalucista e incluso del Partido Popular. Decían 'esta gente tuya está loca, cómo no quieren una empresa que va a suponer 300.000 millones de pesetas, tendrá que tener las garantías que tiene que tener todo establecimiento. Para un bar o una tienda se necesitan unas cosas y para una industria de estas características otras ¿no? El alcalde de Málaga alucinaba. Salió al balcón del Ayuntamiento y le dije 'ahí tienes a la portavoz del Partido Popular'. No se lo creía, diciéndonos sinvergüenzas en nuestra cara. Luego hay personas del PP como el señor Martín Tamayo que sale a insultarme diciendo que yo no la dejo hablar en los plenos. Me gustaría que leyera la actas de las últimas sesiones. Esta mujer todos los plenos, para sacar tres aplausos, lo que hace es dar unos discursos incendiarios para montar el número.

¿Por qué se oye más alto la oposición de la refinería que su apoyo expreso?
Eso es elemental. Aquí hay un hecho evidente: a los agricultores les han embarcado en esta batalla engañándoles porque, claro, les han dicho dos falacias: uno, que si se instala la refinería nos quedamos fuera del Objetivo 1 y ya no habrá subvenciones de la PAC. Ya sabe usted lo conservadores que son la gente del campo. Si, además, el grupito dirigente de la gente del campo son militantes del PP... ¿qué le voy a contar? Algún día nos quitarán las subvenciones de la PAC pero no por la instalación de una refinería ni salir de Objetivo 1. La segunda mentira es que las tierras van a empezar a valer la mitad por instalar la refinería. ¿Usted ha visto eso alguna vez? Si ocurre todo lo contrario.

En Los Santos también hay un cierto movimiento contrario, pero es en Villafranca mucho más agudizado.
Es que aquí la derecha es muy casposa y ultramontana, pero la gente normal, la del pueblo, no lo entiende. La gente normal está a favor de la instalación de la industria si cumple todos los requisitos. Ya lo dijo la encuesta del Instituto Opina. Lo que pasa es que la gente que está a favor no se manifiesta. Es que además es el colmo, porque no sé si sabe que la refinería no va en Villafranca, va en el término municipal de Los Santos. El PP, en cambio, está intentando politizar el asunto en Villafranca. ¿Y por qué? Porque está Ramón Ropero.

Medio Ambiente

De todas maneras el PP todavía no se ha posicionado sobre la refinería, está a la espera del informe de Medio Ambiente.

Es que el Partido Popular lo tiene muy duro. El problema es que el 80% de la población extremeña, sin conocer nada del proyecto, piensa que esto es bueno para Extremadura. Y que esto significa riqueza y empleo. Claro, esto es muy jodido como para ponerse en contra. Fíjese: los industriales y comerciantes de Villafranca están a favor del proyecto. Entonces, claro, ellos lo tienen muy complicado.

¿En qué va a acabar todo esto?
No lo sé, pero a mí me gustaría que la gente recuperara la calma y la tranquilidad. Que se pueda dialogar. Lo que no es posible es que digan 'estoy en contra y como tú opines de manera diferente te mato'. No, mire usted, esto no es así. Si no tienen la fuerza de la razón, no acudan a la 'razón' de la fuerza.

ENTREVISTA A PEDRO PECERO

(Portavoz de PRODEVI)

 

¿Cuál es la posición del colectivo que representa con respecto a la refinería que pretende impulsar el grupo Gallardo y por qué?

Prodevi está a favor de la refinería. No obstante, como hemos dicho, siempre y cuando se cumpla toda la normativa nacional y europea al respecto. Apostamos por este proyecto y por tantos cuantos vengan a nuestra localidad. Nosotros estamos por el progreso y el desarrollo de Villafranca y una industria de este tipo, que va a generar tanto empleo, se habla de 3.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos, va a beneficiar notablemente a nuestra economía tanto local como regional. Entendemos que el desarrollo industrial, aunque llegue un poco tarde a Extremadura y en este caso concreto a Villafranca, debemos apostar por él.

 

¿Qué ventajas y desventajas ve en el proyecto?

Ventajas, muchísimas: crecimiento económico, mejora y expansión del sector servicios, aumento de empleo, generación de nuevas empresas... en definitiva, futuro estable para nuestros jóvenes. Muchos de los que integramos nuestra plataforma tenemos ya encauzada nuestra vida desde el punto de vista profesional, pero sabemos que hay muchos jóvenes que tienen que emigrar. Pretendemos que las poblaciones no vayan a menos sino todo lo contrario y los jóvenes, tanto los que acaben sus estudios universitarios como los que no estudien, queremos que se queden aquí. ¿Desventajas? No veo ninguna, todo lo que sea trabajo y desarrollo industrial no presenta desventajas siempre que se respete la normativa vigente.

 

¿Conoce el proyecto por parte del Grupo Gallardo?

Nosotros, cuando decidimos constituirnos en plataforma, lo primero que hicimos fue tener una toma de contacto con el Grupo Gallardo y conocer de primera mano el anteproyecto que existe al respecto.

 

La técnica ha avanzado en la construcción de refinerías y estas instalaciones no son las que se hacían hace treinta años, cuando se construyó la última en Europa.

Somos conscientes de esta situación y para eso nos hemos informado. Hoy día en todos los procesos industriales que se hacen tanto en España como en Europa deben aplicarse las mejores técnicas disponibles. Hay que tener en cuenta que el resto de refinerías que hay en España queman fuel para su producción y la de aquí va a quemar gas natural, por lo que las emisiones de CO 2 y SO 2 serán mínimas y, en consecuencia, no tendrán nada que ver con las otras.

 

¿La creación de puestos de trabajo y el respeto al medio ambiente, así como a la legislación vigente, no le parecen razones suficientes como para decir sí al proyecto?

Por supuesto que sí. Este proyecto va a contener todas las cuestiones que son de obligado cumplimiento en el año 2009. Todo esto viene en el tratado de Kyoto y, como la refinería va a empezar su actividad en el 2008, deberá contemplarlo. Si nuestras instituciones dan por válida toda esta normativa y el proyecto a desarrollar la cumple, no habrá nada que objetar. Si no cumple las normas, no podrá abrir. Así de simple.

 

La oposición más fuerte al proyecto de la refinería ha partido del sector vitivinícola ¿por qué?

Al principio, cuando surgió la plataforma en contra de la refinería, entiendo que se le informó mal a los viticultores. Si hay un sector desinformado o mal informado sobre el futuro de sus productos, lo lógico es que proteste. Sin embargo, ya han transcurrido varios meses y tanto la Junta como otros organismos oficiales han asegurado que este proyecto no va a entorpecer el desarrollo del sector agroindustrial. Por eso, no entiendo que en la situación actual siga habiendo agricultores mostrando una posición tan radical.

 

¿No cree que esta negativa puede ser porque va a restar mano de obra para el campo o la va a encarecer?

El campo, en los últimos años, se ha mecanizado mucho y cada vez necesita de menos mano de obra. Los trabajos que se necesitan en el campo son fundamentalmente para la recolección: de agosto a septiembre para la vendimia y de septiembre hasta mediados de octubre con la aceituna. Los jóvenes que quieren entrar en el mercado laboral no pueden estar supeditados a un trabajo temporal de dos o tres meses. ¿Cómo se sustituye esa mano de obra? Ellos son empresarios vitivinícolas y tendrán que hacerlo, pero no creo que ésta se vaya a encarecer. Los jornales que dé el campo o la industria son los que marcan los convenios colectivos.

 

¿Por qué ha surgido más oposición a la refinería en Villafranca que en otros pueblos implicados?

No lo sé. Quizás ha habido aquí gente que se ha dejado llevar más que el resto de los pueblos de su entorno. También porque se ha dicho que la refinería iba en Villafranca, incluso se ha dicho que iba en el corazón de Tierra de Barros, pero en realidad va fundamentalmente en Los Santos de Maimona y en la comarca de Zafra-Río Bodión.

 

¿Quiénes son las personas que están detrás de su plataforma?

Empresarios de Villafranca, comerciantes, asalariados, jóvenes, mujeres, parados; somos reflejo de la sociedad de este pueblo.

 

¿Por qué nace su plataforma?

Nosotros decidimos constituirnos en plataforma porque, tras saberse la noticia de la instalación de la refinería, la inmensa mayoría de los vecinos acogimos la noticia con satisfacción, pero, a la par, empezaron a surgir voces contradictorias que estaban creando alarmismo. Nosotros no nos constituimos para contrarrestar a los del No, sino para contestar a las tropelías que se estaban diciendo y conocer los pormenores del proyecto a través del promotor y distintos expertos.

 

¿El proyecto se ha politizado?

Que haya partidos que quieran sacar tajada política de este asunto, no le digo que no, aunque no me parece correcto. Ahora: muchos de los que estamos en esta plataforma no pertenecemos a ningún partido político y en ningún momento hemos pretendido politizar ni nuestra actividad ni el proyecto.

 

¿Qué le parecen las presuntas agresiones sufridas por el alcalde de Villafranca?

Usted habla de presuntas, pero los que estuvimos allí viéndolas... Las agresiones verbales las estamos sufriendo muchos y las físicas prefiero no opinar dado que están en fase judicial. En cualquier caso, cualquier agresión es repudiable. Yo aquella noche me fui para casa muy decepcionado porque nunca pensé que nadie en Villafranca pudiera llegar a estos extremos.

 

¿Existe crispación en Villafranca?

Desgraciadamente existe. Y no ha bajado porque hay un sector minoritario que está en contra del proyecto y lo ha provocado. Yo animo a que esta crispación deje de existir y cuando nos crucemos los vecinos por la calle nos digamos adiós con la misma armonía que antes y que el boicot a algunos empresarios de la localidad desaparezca.

 

¿Si se hubiera elegido otra ubicación en Extremadura para la refinería cuál sería su postura?

Hubiéramos perdido un tren que difícilmente pasaría por aquí de otra manera.

 

¿Qué espera usted del Gobierno en cuanto a la obtención de la declaración de impacto ambiental?

Espero que el informe sea favorable, pero nunca dejando de cumplir escrupulosamente la normativa medioambiental vigente. Si finalmente es favorable, lo que queremos es que comiencen las obras cuanto antes y que la industria comience a producir. Nosotros estamos perdiendo un tiempo muy valioso porque lo que deberíamos ya es empezar a crear las infraestructuras necesarias para que el empujón económico que vamos a recibir se quedara en su mayor parte en este municipio.

 

¿Qué pasará si al final no se hace la refinería?

Perderemos una gran oportunidad para nuestro desarrollo y para nuestros jóvenes, los que de verdad van a continuar aquí.

 

¿Y si se hace?

Se demostrará que estábamos en el camino de la verdad y que todo lo que hemos hecho ha merecido la pena. Generaciones venideras nos lo agradecerán.

 

¿Considera que se han utilizado argumentos alarmistas?

Se ha creado alarmismo porque no se ha dicho toda la verdad, se han dado medias verdades. Se han puesto ejemplos que no son válidos para la refinería Balboa dado que datan de hace muchos años. Se han sacado informes sobre contaminación pero no se dice que quien más contamina es quien consume esa energía. Hoy día, nadie renuncia a las comodidades que nos ha dado el progreso. Todos emitimos contaminación a la atmósfera. Por eso, lo que hay que hacer es regular todas las actividades industriales y exigir medidas correctoras. Hoy día no hay enfermedad reconocida en torno a una refinería y cuando se dice esto lo que se está haciendo es insultar a las poblaciones que cuentan con una refinería.

 

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    Última modificación: 03 de enero de 2007.